Fiscalidad

Novedades fiscales en Rumanía para el nuevo año: qué cambia para tu SRL

Repasamos las novedades fiscales en Rumanía que afectan a tu SRL este año: umbral de la microempresa, IVA, dividendos y salario mínimo, explicado en claro.

Empieza el año y, como siempre, llegan ajustes en la fiscalidad. Si tienes —o estás pensando en montar— una empresa en Rumanía, conviene que conozcas las novedades fiscales en Rumanía que afectan a tu SRL, porque algunas cambian de forma directa cuánto vas a pagar y qué requisitos tienes que cumplir. En este artículo te lo resumimos en lenguaje claro, sin tecnicismos innecesarios y con los números que de verdad importan.

Antes de entrar: las cifras que verás son orientativas y reflejan la situación a comienzos de año. La normativa rumana se revisa con frecuencia, así que para tu caso concreto conviene confirmarla antes de tomar decisiones.

El cambio más importante: el umbral de la microempresa

El gran atractivo de Rumanía sigue siendo el régimen de microempresa, que permite tributar un 1% sobre la facturación en lugar del impuesto de sociedades clásico. La novedad de los últimos años ha sido el endurecimiento progresivo del límite de facturación para acogerse a él.

El umbral se ha ido reduciendo: de los 500.000 € de hace unos años se pasó a 250.000 €, y ahora se sitúa en torno a los 100.000 € de facturación anual. Si superas esa cifra, tu empresa sale del régimen de microempresa y pasa a tributar por el impuesto de sociedades.

Esto no convierte a Rumanía en una mala opción —ni mucho menos—, pero sí cambia el perfil para el que es ideal: negocios de servicios con buen margen y facturación contenida, más que proyectos de gran volumen.

El requisito del empleado sigue en pie

Para mantener el 1% no basta con estar por debajo del umbral. Hay una segunda condición que conviene recordar cada año: la empresa debe tener al menos un empleado a jornada completa.

Si no se cumple alguno de los dos requisitos —superar el límite de facturación o no tener ese empleado—, la empresa pasa automáticamente al impuesto de sociedades del 16% sobre el beneficio, donde ya sí cuentan ingresos y gastos. Por eso, al planificar el año, vale la pena revisar que sigues cumpliendo ambas condiciones.

IVA, dividendos y otros números a tener en cuenta

Más allá de la microempresa, estos son los tipos que conviene tener presentes:

  • IVA: el tipo general es del 21%, con un tipo reducido del 11% en algunos casos concretos. El registro de IVA es obligatorio al superar cierto umbral de facturación anual (en torno a los 79.000 €) y voluntario por debajo.
  • Dividendos: el reparto de dividendos tributa al 16%. Es una subida respecto a años anteriores, en los que el tipo era más bajo, así que tenlo en cuenta al planificar cómo y cuándo sacar el dinero de la empresa.
  • Impuesto de sociedades: el 16% sobre el beneficio para las empresas que no aplican (o dejan de aplicar) el régimen de microempresa.

Si resides fiscalmente en España, recuerda que existe un convenio de doble imposición entre ambos países, clave para que no pagues dos veces por lo mismo. Lo desarrollamos en otros artículos del blog.

El salario mínimo también sube

Como el régimen del 1% exige un empleado, el coste salarial es parte de tu ecuación. El salario mínimo se actualiza cada año (e incluso por semestres). Para este año arranca en torno a los 4.050 lei brutos al mes y está previsto que suba a unos 4.350 lei en el segundo semestre.

Una particularidad útil frente a España: en Rumanía buena parte de la carga social la soporta el trabajador, no la empresa, lo que mantiene el coste empresarial del empleado relativamente contenido. Aun así, es un gasto fijo que debes presupuestar si vas a por el régimen de microempresa.

Qué tener en cuenta (y cuándo NO compensa)

Las novedades fiscales no cambian la regla de oro: Rumanía compensa para un perfil concreto, no para todos. Antes de decidir, ten en cuenta que:

  • Si tu facturación va a superar con holgura los 100.000 €, el 1% deja de estar sobre la mesa y la comparativa con otras opciones cambia.
  • El empleado a jornada completa es un compromiso real y un coste recurrente; no es un mero trámite.
  • La residencia fiscal y la sustancia económica de la empresa son tan importantes como el tipo impositivo: una empresa europea debe tener actividad real, no ser un buzón.
  • La normativa cambia. Lo que hoy es ventajoso puede ajustarse el año que viene, así que conviene revisar tu estructura periódicamente.

Si quieres profundizar, te recomendamos leer qué es una SRL en Rumanía y nuestra guía sobre la fiscalidad de la microempresa al 1%. Y si te planteas dar el paso, aquí explicamos cómo abrir tu empresa desde España.

En resumen

Las novedades fiscales en Rumanía de este año confirman la tendencia: el régimen de microempresa sigue siendo muy competitivo, pero más enfocado a negocios de servicios con facturación por debajo de los 100.000 € y un empleado a jornada completa. El IVA (21%) y los dividendos (16%) completan la foto. La clave está en revisar cada año si tu estructura sigue siendo la óptima.

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Este artículo ofrece información general y no constituye asesoramiento fiscal o legal personalizado. Las cifras son orientativas y pueden cambiar; confirma siempre tu situación concreta antes de decidir.
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