Una de las preguntas que más nos llegan es la más práctica de todas: "¿puedo montar la empresa sin tener que mudarme a Rumanía?". La respuesta corta es sí. La mayor parte del proceso puede gestionarse a distancia, y solo algunos trámites puntuales requieren tu intervención directa o un apoderamiento.
Aquí tienes el camino completo, sin letra pequeña.
El proceso, paso a paso
- Consulta y estrategia. Antes de nada, definimos forma jurídica, régimen fiscal y estructura. Es el paso que evita errores caros más adelante.
- Reserva de la denominación. Se solicita el nombre en el Registro Mercantil (ONRC) y se comprueba que esté libre.
- Códigos de actividad (CAEN). Se eligen los códigos que describen a qué se dedicará la empresa. Importa más de lo que parece: condiciona impuestos y permisos.
- Sede social. La empresa necesita una dirección registrada (sediu social) en Rumanía.
- Estatutos y capital. Se redacta el acto constitutivo y se aporta el capital social.
- Inscripción y CUI. Se registra la sociedad y se obtiene el código de identificación fiscal.
- Cuenta bancaria. Se abre la cuenta bancaria rumana de la empresa.
- Alta fiscal. Se completan los trámites ante la administración tributaria (ANAF): IVA si procede, alta del empleado y contabilidad.
Cuánto se tarda
Con la documentación en regla y el nombre aprobado, la inscripción de la SRL suele completarse en torno a 3 a 5 días hábiles. La parte que más varía es la previa —reunir documentos, decidir estructura— y la apertura de la cuenta bancaria, que depende del banco.
Cuánto cuesta (aproximado)
El coste de poner en marcha una SRL con servicios profesionales suele moverse en una horquilla aproximada de 1.500 a 3.000 €, según el alcance (sede social, gestión bancaria, asesoría, etc.). A eso se añaden los costes recurrentes de contabilidad y mantenimiento.
Las cifras son orientativas y dependen de tu caso. En la consulta te damos un presupuesto cerrado y sin sorpresas.
Lo que conviene tener claro desde el principio
Montar la empresa es la parte fácil. Para que la operación tenga sentido y sea sólida, hay que cuidar:
- Residencia fiscal. Dónde tributas tú como persona no es lo mismo que dónde tributa tu empresa. Es clave planificarlo bien.
- Sustancia real. Una empresa europea debe tener actividad y sustancia; no es un buzón.
- Obligaciones continuas. Contabilidad, declaraciones y el empleado del régimen de microempresa son compromisos del día a día.
En resumen
Sí, puedes crear tu empresa en Rumanía desde España, a distancia y en pocos días. Lo importante no es la velocidad, sino hacerlo bien: con la estructura adecuada, los números echados y acompañamiento en español en cada paso.
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